Crítica publicada en Icónica
Los lobos no lloran. Ésa es la sexta regla de la casa y hay que respetarla como a las demás: no salir nunca del departamento, no pisar la alfombra sin zapatos, mantener limpio el espacio, cuidarse entre hermanos, abrazarse después de una pelea y no decir mentiras. Los lobos son Max y Leo, dos niños mexicanos que acaban de llegar a Albuquerque junto con su madre en busca de una nueva vida.
